Balneario Casa Pallotti – Termas de Molinar.

El Balneario Casa Pallotti de Carranza conocido como Termas el Molinar, constituye un lugar único por sus aguas terapéuticas. Un lugar donde podrás recibir los masajes más relajantes, olvidándote de las preocupaciones y el estrés del día a día. Se construyó en el siglo XIX y fue rehabilitado totalmente en julio de 2003, manteniendo el interés arquitectónico de su estructura original.

Curiosidades históricas del Balneario Casa Palotti.

No se puede perder de vista su historia repleta de curiosidades. El balneario situó a Karrantza a la vanguardia de los tratamientos termales. A principios del siglo XX figuraron entre sus huéspedes destacados personajes de la nobleza, el clero, la política y la cultura. Dispuso incluso de apeadero propio. El estallido de la Guerra Civil le sumió en el declive, fue hospital en 1936 y refugio de 500 soldados alemanes tras el desembarco de Normandía y los consiguientes avances aliados.

ORIGENES.

Los cronistas del siglo XIX se hacen eco del hallazgo de los manantiales termales a finales del siglo anterior. Atribuyen el descubrimiento de las propiedades de las aguas a un cura jesuita francés exiliado que en 1798 se percató de que en Molinar el ganado se paraban a beber en unos puntos determinados de la margen izquierda del río Mayor, donde brotaban abundantes vapores. Llamados por la curiosidad tanto el abate como algunos vecinos del valle se bañaron, comprobando los efectos maravillosos que estas aguas producían en la salud. Igualmente, registraron unas temperaturas de entre 29 y 32 grados. Esta circunstancia se le participó a la autoridad local. Por encargo de la Junta y Regimiento del Valle, se lleva a cabo el primer análisis químico de estas aguas, el cual reveló los beneficios de los baños.

Así, hacia el 1800 se realizó unas pozas e instaló unas chozas de madera. Un año después se construyó el primer edificio, un pequeño alberge para los bañistas y un puente de piedra sobre el cauce del río para facilitar su acceso. Aunque no duraría demasiado tiempo en pie. Fue destruido un año más tarde por las inundaciones.

SIGLO XIX.

A lo largo de las primeras décadas del siglo XIX varios fueron los intentos de construcción de una casa de baños, siendo desbaratados todos ellos debido al antiguo curso del río y a las numerosas crecidas de las aguas del río Mayor.

En el año 1830, el ayuntamiento y la diputación del señorío de Vizcaya, ante el lamentable estado de abandono que presentaban los baños y tras unos nuevos análisis de las aguas, proyectan la construcción de un edificio balneario. Los conflictos políticos de la época y el estallido de la primera guerra carlista malograron el proyecto.

En el año 1845, el ayuntamiento desiste de la posibilidad de asumir otra reconstrucción, cediendo los terrenos y la propiedad de los manantiales a Rafael Guardamino Tejera, un acaudalado carranzano natural del barrio de Ranero residente en Madrid. Éste, primero en sociedad con otros pudientes carranzanos, y posteriormente como único propietario, acomete la construcción de un balneario, a la par que toma las medidas para evitar que se repitieran las catástrofes. Se procedió al desvío del cauce del río Mayor y a la traída de aguas hasta la casa, construyendo un sólido malecón para preservar los manantiales y el edificio de las impetuosas crecidas del río.

En 1849 las aguas del balneario de Molinar se declararon de uso curativo y medicinal. Y en 1883 un congreso de minería celebrado en Madrid les otorgó una medalla de plata por su calidad. De esta manera, Karrantza se puso de moda entre la nobleza.

En los años finales de la década de 1890, siendo ya su único propietario Ramón Bergé Guardamino, se ejecutan las obras de remodelación del hotel originario levantado por su tío Rafael Guardamino en 1847. Se reforma y amplia el edificio que hoy conocemos como Casa de Espiritualidad y Acogida.

PRIMER TERCIO DEL S. XX.

Las aguas de Molinar de Carranza se utilizaban en bebidas, baños, duchas y pulverizaciones. En 1907 se inauguró una innovadora cámara de inhalación para las curas con vapor de agua. Una verdadera joya, decorada con paisajes holandeses pintados a mano, que cayó en desuso con los adelantos tecnológicos.

De hecho, en el año 1911, tras la muerte de Ramón Bergé, su hijo Ramón Bergé Salcedo acomete nuevas reformas. Dota de instalación eléctrica a todo el balneario y adquiriendo equipamiento, a la altura de los mejores balnearios extranjeros. Asimismo, se implanta una instalación de diatermia aprovechando la aplicación eléctrica de alta tensión.

En el año 1913 se constituye en Bilbao la Sociedad Termas de Molinar de Carranza. Sociedad fundada para la explotación del balneario. Dos años más tarde, en 1915 ya el tren de la línea Bilbao-Santander ya paraba en el apeadero de Molinar. Y en 1926 se declaran de utilidad pública minero-medicinal.

A lo largo del primer tercio del siglo XX, coincidiendo con su etapa dorada, acudían al balneario veraneantes de toda condición económica para tomar los baños, llegando a ser uno de los más concurridos. Se transformó en cita obligada para una parte de la aristocracia y burguesía de la época, organizándose grandes fiestas. Por el balneario pasaron personajes como Antonio Maura (presidente del Consejo de ministros bajo el reinado de Alfonso XIII), el Obispo de Vitoria, el literato Azorín, entre otros muchos, así como renombrados condes y marqueses.

GUERRA CIVIL.

En 1936, el inicio de la Guerra Civil cortó en seco los alegres veranos de la élite. El balneario tuvo que ser cerrado. Ocupado por las tropas republicanas, el recinto fue utilizado para internar a los presos políticos. Posteriormente, se reconvirtió en hospital de guerra. En 1938, tras la ocupación de Carranza por los franquistas, lo que quedaba del balneario fue saqueado y destinado a campo de prisioneros.

SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

Pasada la guerra, se volvió a reabrir el edificio. Esta vez de forma mucho más sencilla debido a la época de posguerra. Si bien, no duró mucho, ya que a partir de 1940 el gobierno requirió el uso del balneario para utilizarlo como campo de refugiados o internamiento temporal. Con ocasión de la Segunda Guerra Mundial y el sometimiento de gran parte de la Europa continental a la Alemania del Tercer Reich, un importante número de civiles y militares de distinta procedencia y perfil social huirían de la barbarie nazi. En gran medida se dirigieron hacia España, donde se generó un grave problema de orden público que se solventó poniendo a todos estos refugiados extranjeros, en su mayoría indocumentados y cuyo único delito había sido cruzar la frontera de manera clandestina, bajo la jurisdicción militar.

De esta manera, se procedió a ingresarles en el depósito de Miranda de Ebro, el cual pronto se vio desbordado. Ante esto, se optó por su descongestión con el envío de muchos de estos ciudadanos europeos a diversos balnearios distribuidos por el norte, entre ellos, el balneario el Molinar. La llegada de los refugiados estaba directamente relacionada con los avances y retrocesos del ejército alemán. Las primeras oleadas en 1941 y 1942 fueron de belgas, polacos, franceses y judíos que escapaban de la violencia nazi y de sus campos de concentración.

A partir de 1944, a raíz de la caída del flanco sur europeo en manos aliadas, la nacionalidad e ideología de los evadidos cambió de perfil. Ahora se trataba de tropas alemanas desertoras o personal colaboracionista del Reich que escapaban de la justicia de los países aliados. En este contexto, en los meses de octubre y diciembre de 1944, y procedentes de Miranda de Ebro, serán trasladados al balneario, aún centro de internamiento, un grupo de 500 aduaneros alemanes de la frontera pirenaica. Aquí permanecerían en régimen de libertad vigilada hasta enero de 1946, cuando fueron repatriados hacia Berlín.

POSGUERRA.

La guerra y la postguerra habían dejado el edificio principal en condiciones ruinosas. A pesar de ello, a finales de los años 40 llegan a Carranza sacerdotes de la Sociedad del Apostolado Católico, cuyos miembros son conocidos como Padres Palotinos, para ocupar los edificios del balneario, cedidos por Carmen de la Quadra Salcedo, viuda de Ramón Bergé Guardamino, como mayor partícipe de la sociedad de Las Termas de Molinar. La congregación de los Padres Palotinos ha gestionado el edificio desde entonces con breves interrupciones como colegio y casa de retiro espiritual.

En el año 1952 la comunidad habilita el edificio principal y funda el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, para jóvenes vocaciones. Colegio que mantendrá su actividad hasta el año 1957, época en la que, puesto en venta el Balneario, los Palotinos marchan de Carranza, hasta su regreso en 1960. Año en el que adquieren definitivamente la propiedad del balneario, para retomar la labor educativa. Crean un Colegio Comarcal y años después, en 1964, imparten estudios de filosofía a los jóvenes novicios que deseaban entrar en la Comunidad. Entre los años 1967 y 1976 se establece como Escuela-Hogar.

SIGLO XXI.

En la actualidad es conocido como Balneario Casa Pallotti – Termas de Molinar. Tras la rehabilitación del año 2003 ha vuelto a funcionar de nuevo como balneario, aprovechando las excelentes cualidades terapéuticas de sus aguas minero-medicinales. Además, se emplean tratamientos con hidroterapia y otras técnicas complementarias de masaje y estética termal. Todo ello en un entorno rural y tranquilo, donde ya en el siglo XVIII se certificaron los poderes curativos del agua que fluye por la zona.

Aguas termales en el Balneario de Karrantza.

El Balneario Casa Pallotti es uno de los más significativos de Euskadi. Desde que se hallaran los manantiales termales y hasta el día de hoy sus aguas tienen propiedades difíciles de encontrar. Son cloruro sódicas bicarbonatadas y cálcicas, de mineralización débil o absorción rápida.

Sus aguas mineromedicinales tienen multitud de propiedades curativas. Están especialmente indicadas para tratamientos del aparato locomotor y reumatismos, enfermedades de aparato respiratorio, alteraciones del sistema nervioso o afecciones renales, por ser antiinflamatorias y sedantes.

Tratamientos y circuitos.

En el Balneario Casa Pallotti de Carranza cuentan con unas instalaciones hidrotermales con tecnología avanzada. Aquí podréis relajaros con baños en la piscina termal o en bañeras de mármol. El agua brota directamente de los manantiales a una temperatura constante, próxima a los 30ºC. Así como, masajes bajo ducha (tipo vichy), duchas con distintas temperaturas y presiones, baños de vapor, sala de inhalaciones donde se puede inhalar agua termal oxigenada y pediluvio o lo que es lo mismo, hidromasaje en piernas.

Asimismo, el centro realiza técnicas complementarias. Cabe resaltar la fangoterapia y envolturas; masajes generales o parciales, entre los que se encuentra la chocolaterapia; masajes subacuáticos y bajo ducha, masajes con lámparas de haz de infrarrojos; y estética termal.

Consulta todos sus tratamientos, circuitos y masajes:

Cómo llegar al Balneario Termas del Molinar.

El Balneario Casa Pallotti se encuentra situado en el Valle de Karrantza, en el extremo más occidental de la comarca de Las Encartaciones, provincia de Bizkaia, limitando con Burgos y  Cantabria. A medio camino entre Bilbao (55 Km) y Santander (60 Km), esto es, a menos de una hora de ambas capitales.

Para llegar a Karrantza existe la posibilidad de hacerlo en transporte público, a través del tren (línea FEVE Bilbao-Santander) o el autobús (compañía Bizkaibus). El municipio cuenta con un servicio de taxi público. Si bien, la mejor opción para venir es el vehículo particular porque te va a permitir además desplazarte y disfrutar con total autonomía de este privilegiado valle.

Exactamente el Balneario Casa Palloti se ubica en el Barrio Molinar núm 17, entre la carretera Bi-630 que une Balmaseda con Karrantza y el río Carranza donde vierten una serie de afluentes formando un río mayor, adentrándose de esta manera en el Valle por el desfiladero de Carranza. Así, sea cual fuere tu procedencia la vía de acceso sería la mencionada carretera Bi-630.

Alrededores del Balneario en Karrantza.

Las Termas de Molinar o Balneario Casa Pallotti se han convertido en un referente del Valle de Karrantza. Un valle que constituye un gran desconocido, siendo uno de los parajes naturales y salvajes más asombrosos de Euskadi. 

Con el telón de fondo del Parque Natural de Armañón, cuenta con un entorno lleno de atractivos turísticos, proporcionando al visitante la ocasión de disfrutar de espectaculares espacios naturales como la Cueva de Pozalagua.

Donde comer y dormir en el Valle.

A pesar que el Balneario Casa Pallotti dispone de la posibilidad de alojamiento hotelero y servicio de restauración, el Valle de Karrantza ofrece una amplia gama de establecimientos que harán las delicias de los visitantes.

A diez minutos por ejemplo del balneario, en el barrio de Lanzas Agudas se halla nuestra Casa rural / Restaurante Gailurretan. Se ubica en un pequeño paraíso natural que da acceso a un maravilloso mirador del valle, así como a múltiples senderos que os transportaran a la naturaleza en su estado más puro.

No dudes en llamarnos y beneficiarte de nuestras excelentes promociones y packs.

Un lugar donde poder descansar y disfrutar de la naturaleza. Deja atrás las preocupaciones y disfruta en pareja o entre amigos de este valle y de sus aguas.

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